lunes, 13 de agosto de 2007

El porqué de explicar

En esta ocasión he preferido reproducir un artículo publicado la semana pasada en El periódico. Y lo he hecho porqué me parece una forma clara, sencilla y directa de explicar porqué algunos nos empeñamos en destapar lo oculto.
El Franquismo tuvo cuarenta años para inculcar su versión a los ciudadanos. La Democracia aceptó el chantaje de quienes tenía responsabilidades directas por pura supervivencia. Ahora, setenta años después, sin pistolas apuntado a la nuca, deberíamos poder contar la verdad.
Sin embargo, un marco legal diseñado para tapar las vergüenzas y salvaguardar los intereses de los asesinos y sus descendientes, puede conseguir que, al final, quede una versión edulcorada del feroz y sanguinario régimen.
Los testigos están desapareciendo y pronto solamente tendremos acceso a documentos oficiales falseados y entonces el Franquismo habrá logrado su última victoria.

LA RUEDA // DAVID MIRÓ
Historias de mi abuela
DAVID Miró
10/8/2007


De lejos parecían aullidos de gato, pero eran gritos de dolor. Mi abuela tiene 93 años y aún recuerda los alaridos de los presos republicanos en un penal que hoy es la sede de la pomposa Casa de Cultura de Borriana, en Castellón. Su marido, mi abuelo, pasó allí parte de los casi tres años de reclusión por el delito de rebelión militar (sic) y que años más tarde resultarían insuficientes para que ella cobrara una pensión.Las mujeres se agolpaban en la entrada, esperando noticias, con el corazón encogido cada vez que se oía el sonido desgarrador que desprende un cuerpo torturado. Allí también estaba el hermano de mi abuelo, un chico joven y guapo que había cometido el error de juntarse con malas compañías: los que imponían su ley en la retaguardia republicana y cometían desmanes como tirar tallas de santos a la acequia. Lo fusilaron en la pared del cementerio de Castellón. Mi abuelo tuvo que convivir el resto de su vida a escasos metros de aquellos que propiciaron aquella absurda muerte. No solo eso, sino que le obligaban a asistir a misa cada domingo. Un acto de venganza concebido como una refinada forma de tortura psicológica: el vencido debía vivir humillado.La humillación. Eso fue lo peor. Por eso la historia que más me gusta de las que explica mi abuela es la de aquella mujer de un preso fallecido en el centro de Borriana a la que, cuando fue a presentar los papeles para cobrar su pensión, le dijeron que tenía que firmar un documento donde admitía que su marido había muerto de un infarto. "¡Pero si lo mataron a palizas!", fue su respuesta. "Ya, pero si quiere cobrar tiene que firmar que fue de un infarto. Son las reglas", dijo el funcionario de turno. En ese punto de la historia me imagino a una mujer que ha llevado durante 40 años el estigma de ser la esposa de un rojo ajusticiado: cuánta estrechez económica, cuántos comentarios en voz baja, cuántas miradas reprobatorias, cuánta humillación, en suma. La mujer se levanta de la mesa y le dice al funcionario que el Estado puede quedarse con su dinero. ¿Alguien puede creer todavía que no es necesaria una ley de memoria histórica?

sábado, 21 de julio de 2007

Hay un valle en España

En cuanto quedó claro que el golpe de estado contra la República se iba a transformar en una guerra civil, miles de antifascistas de todo el mundo se pusieron a disposición del gobierno legítimo para ayudar en su defensa.

Esta enorme afluencia de voluntarios se integró en el ejército a través de las Brigadas Internacionales. Se calcula que al final de la Guerra Civil Española habían combatido enrrolados e en el Ejéricito Republicano un total de 34000 norteamericanos. Muchos de ellos dejaron su vida en las colinas que rodean al río Jarama o en las riveras del Ebro.
Los combatientes norteamericanos se agruparon en el batallon Lincoln. Una unidad bautizada así en honor del presidente que liberó a los esclavos negros y en cuyas filas se ascendió a capitan a un miembro de esta raza.

La batalla del Jarama se inició el 6 de Febrero. El objetivo del Ejército Franquista era tomar la carretera Madrid- Valencia para aislar la capital e intentar su conquista tras el fracaso de Noviembre del año anterior. La victoria estuvo al alcance de su mano cuando el día 15 el avance llegó a 25 kilómetros de la carretera, cerca del puente de Arganda. Pero la encarnizada resistencia de los ingleses del batallón "British" impidó la conquista de este estrágico paso del río Jarama. Ese mismo día llegaron al escenario de la batalla los hombres del batallón "Lincoln", un total de 450.

Una vez establecida la línea defensiva, el alto mando republicano ordenó contrataques sobre las posiciones franquistas. Los más feroces se dieron en el cerro "El pingarrón" que fue conquistado y reconquistado varias veces.

En estos asaltos intervino de forma reiterada la XV brigada y destacaron por su heroismo los hombres de Linconln Batalion. El día más negro para la unidad fue el 23 de febrero cuando sufrieron un 50 % de bajas. Ese día los hombres adoptaron como "El Valle del Rio Rojo" como himno del batallón y compusieron una letra especial :



There's a valley in Spain called Jarama

It's a place that we all know so well;

It was there that we gave of our manhood

Where so many of our brave comrades fell.



Hay un valle en España llamado Jarama

es un lugar que nosotros conocemos bien.

Fue allí donde dimos nuestra hombría

y donde cayeron nuestros valientes camaradas.



We are proud of the Lincoln Battalion

And the fight for Madrid that it made,

There we fought like true sons of the people

As part of the Fifteenth Brigade.



Estamos orgullosos del Batallón Lincoln

y de la lucha que hizo por Madrid.

Allí luchamos como verdaderos hijos del pueblo

como parte de la Quince Brigada.



Now we're far from that valley of sorrow,

But its memory we'll never forget,

So before we continue this reunion,

Let us stand to our glorious dead.



Ahora estamos lejos de aquel valle de dolor

pero su memoria nunca olvidaremos;

Así que antes de que continuemos esta reunión

pongámonos en pie por nuestros gloriosos muertos.



Existe un cierto antiamericanismo irreflexivo entre los sectores progresistas de la población española. Muchas veces se desprecia la mentalidad del americano medio y se le considera dócil, conformista e irreflexivo. Pero debemos pensar que no todos son Homer Simpson y que, pese a los errores de su gobierno, el pueblo americano ha sido siempre generoso en la defensa de la libertad y la justicia. Lo demostraron dejando a miles de compañeros en los campos de batalla de Europa cuando acudieron a su liberación. Algunos de ellos ya se habían enfrentado al fascismo en España.
Después, su gobierno, fue incapaz de terminar el trabajo que ellos habían empezado. Pero eso no puede achacarse al pueblo americano, sino a unos dirigentes miopes y cobardes, indignos de tanto sacrificio, al menos en lo que se refiere al caso español.

jueves, 14 de junio de 2007

El Chalaneo

La Segunda División Blindada al mando del General Leclerc desembarcó en la playa de Utah, Normandía, el 31 de Julio de 1944. Con ellos iba unos 2500 republicanos españoles enrolados en la Legión Extranjera durante los años anteriores.
En uno de los regimientos, el tercero de marcha del Chad, existía una compañía, concretamente la novena, especialmente poblada de excombatientes republicanos. Tal era su número que fue conocida como “la nueve”.
Integrados en el III ejército Estadounidense mandado por el general George Patton, participaron en varias operaciones de rotura y consolidación del frente normando, así como en los avances posteriores a la rotura de la brecha de Avraches.
Existía en el Ejército Norteamericano una ley no escrita según la cual si un pelotón capturaba vivos prisioneros alemanes era recompensado con permisos en Inglaterra.
Los soldados españoles no tenían ninguna intención de abandonar el campo de batalla, por primera vez en muchos años estaban dando una buena tunda a los mismos soldados que tanto ayudaron a Franco durante la contienda civil.
En seguida se dieron cuenta del interés de los yankis capturar prisioneros y decidieron aprovecharlo. Se llegó a un acuerdo mediante el cual cada soldado alemán bajo tutela española sería cambiado por armas, gasolina o material de guerra.
Todo este material era transferido inmediatamente a la resistencia española que actuaba en la zona de Toluse, una forma de armar la guerrilla a espaldas de los aliados y con miras a actuar en España.
El “mercado de prisioneros” fructificó de tal forma que existían precios diferentes según el rango y cuerpo de cada uno de los apresados. Por un soldado podía conseguir una pistola, por un sargento una granada etc. No se sabe el valor de Adolf Hitler porqué no se pudo concretar la venta.
La picaresca debe ser congénita entre los habitantes de la Península Ibérica y en tiempos de necesidad se potencia de una forma extraordinaria. En cuanto se estableció esa escala de precios, los combatientes de “la nueve” se las apañaron para engañar a los americanos.
Cuando atrapaban a un oficial o a un ss lo despojaban casi por entero de sus ropas, dejándole únicamente los pantalones y las botas. El resto de prendas eran utilizadas para “ascender” provisionalmente a los soldados rasos.
Con este sistema se conseguía duplicar o triplicar el número de oficiales y como consecuencia el volumen de armas, municiones y pertrechos.
La máxima expresión de este sistema se dio en los días inmediatamente posteriores a la liberación de París. Entre lo directamente adquirido y lo obtenido a través del sistema de trueque – conocido entre la tropa como “chalaneo” salieron varios camiones repletos de armas y munición hacia el sur de Francia donde se armó a un considerable ejército de guerrilleros, cuyas infiltraciones en territorio franquista se intensificaron a partir del otoño de 1944.

miércoles, 23 de mayo de 2007

La azaña del teniente “Chispita”

Miguel Sanchez Clemente alias “Chispita” era teniente de un destacamento de la 4ª División de Guerrilleros Españoles. Un día de mayo de 1944, mientras transportaban un cargamento de armas y municiones desde Saint-Laurent-de-Cerdans en dirección a su base en el Canigó, fueron sorprendidos por una patrulla alemana.
El teniente ordenó a sus hombres que continuaran el camino y se parapetó en unos riscos. Desde esa posición mantuvo a ralla a diez alemanes mandados por un teniente hasta terminar toda su munición.
Una vez capturado fue conducido a Prats de Molló donde le esperaba la Gestapo. El interrogatorio duró toda la noche y pese a las torturas a que fue sometido no consiguieron sacarle información alguna.
Por la mañana el oficial al mando decidió fusilarlo. El reo, el pelotón y el oficial salieron de comandancia y se dirigieron a una explanada cercana. Mientras los soldados formaban frente al teniente “chispilla”, el autobús de la línea Perpiña-Prats de Molló paró para dejar bajar a dos campesinos.
La presencia de un autobús lleno de testigos distrajo la atención de los soldados. Momento que aprovechó el guerrillero para robarle la pistola al oficial, disparar sobre él y emprender la fuga hacia un bosque cercano.
Pese a las heridas producidas por las torturas, Miguel Sanchez Clemente consiguió llegar a la base situada en las faldas del Canigó. Al final de la guerra fue condecorado con la cruz de Guerra y la medalla de la resistencia.
Esta es una de las muchas acciones de guerrilla protagonizadas por de exiliados españoles en territorio francés. Sus operaciones fueron de extraordinaria utilidad para los ejércitos aliados al distraer gran número de tropas de los teatros de operaciones, sobretodo después del desembarco en Normadía.

jueves, 26 de abril de 2007

Guernica 70 años después

El bombardeo de Guernika no fue el primer raid aéreo contra población civil. Durante la Batalla de Madrid - mejor dicho tras dicha batalla y como castigo - se estuvo bombardeando la capital de la República. Sin embargo si fue el primer bombardeo estratégico a gran escala contra ciudadanos y soldados en retirada.
El pueblo no tenía ningún valor como objetivo militar al inicio de la ofensiva contra Euskadi, sin embargo, con el transcurso de la batalla, se convirtió en una ruta de escape de las tropas del Cuerpo de Ejército Vasco en plena retirada por la presión del ejército franquista.
La operación, al mando del Teniente Gunther Lützow de la Legión Condor, consistió en varias oleadas de bombardeos que dejaron caer bombas explosivas de 550 lb e incendiarias de 2lb. Si inició a las cuatro de la tarde y a las seis y media los pilotos tenía que bombardear a ciegas por el denso humo que los incendios habían formado. Mientras tanto cazas italianos se dedicaban al ametrallamiento de la multitud que huía de las llamas. Como consecuencia todo el casco antiguo de Guernika fue destruido y se formó un incendio de tal magnitud que no pudo ser extinguido hasta el día siguiente.
Este bombardeo fue una excelente oportunidad de poner en rodaje a la Lutwafe, la aviación republicana era muy escasa en el norte y, por lo tanto, los bombarderos no corrían el más mínimo peligro. Durante los juicios de Nurember, el propio Göring llegó a declarar: "La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia".
Francia e Inglaterra protestaron por tal atrocidad pero no movieron un dedo por ayudar a la República. Tres años más tarde ambos países iban a experimentar cientos de Guernikas en su propio territorio.

La población civil de la España republicana subrió y resistió el mismo tipo de guerra aérea que sufrieron el resto de ciudades europeas, pero con una excepción: Mientras franceses, ingleses, belgas, alemanes, holandeses e italianos fueron liberados en 1945, los españoles tuvieron que aguantar cuarenta años de dictadura. Los dejaron solos en el primer combate y también el día de la victoria.

lunes, 16 de abril de 2007

El cruce del Estrecho

El día 19 de Julio por la noche está ya claro que el levantamiento militar contra el gobierno de l a República ha fracasado. Este mismo día logra llegar Cádiz y a Algeciras un pequeño contingente de leginarios, la avanzadilla del traslado masivo de las tropas situadas en Marruecos. Pero también este día, y los siguientes, se pone de manifiesto el rotundo fracaso del golpe militar en la Marina. En muchos de los barcos donde los oficiales han decidido sublevarse, la marinería ha conseguido hacerse con el control y, tras recibir órdenes del Ministerio han puesto rumbo al Estrecho de Gibraltar.
Con esta concentración de barcos leales, la República consigue aislar a la parte más profesional y fogueada del Ejército sublevado. Franco queda acorralado con 40000 hombres y, durante los siguientes quince días logra únicamente transportar unos cuantos efectivos mediante el uso de aviones civiles.

Estas tropas son imprescindibles para los rebeldes que han perdido en las principales capitales de provincia. En el norte mantienen una franja de terreno coherente que va de Galicia a Aragón y de Cáceres a Teruel, sin Madrid y alrededores. En el sur la situación es mucho más crítica, porqué solamente controlan parcialmente las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz, además del casco urbano de Córdoba y Granada. El resto de Andalucía y Extremadura están en poder de la República.
El día 24 llega a Berlín una comisión formada por el capitán Francisco Arranz, el comerciante Johannes Bernhardt y un nazi afincado en Tetuán llamado Adolf Langenheim. Su objetivo es conseguir la ayuda alemana que Franco tanto necesita. Tras varias gestiones entre la cúpula nazi consiguen contactar con Fred Hess, quien a través de su hermano Rudolf concierta una entrevista con Adolf Hitler en Bayreuth, donde se está celebrando el festival de Wagner.
Hitler los recibe en un intermedio de la representación de Sigfrido y se entusiasma con una carta de Franco y las referencias que del general hacen los enviados alemanes. Imbuido de una euforia mística decide ayudar a los sublevados con el doble de aviones, alcanzando el total de la ayuda unos cuatro millones de marcos.
Terminada la reunión Hitler encarga a Göring y Von Blomberg que lo dispongan todo para que el envío se haga en secreto y directamente al general Franco. En un alarde de entusiasmo germánico el propio Göring decide bautizar la operación con el nombre del último acto de la ópera Sigfrido: Feuerzauber (fuego mágico), en alusión a la barrera de fuego que el protagonista debe atravesar para liberar Brumilda.

El mismo día 28 vuelan desde alemania hacia España 20 Junkers Ju 52, uno de los cuales aterrizará en territorio republicano. El resto de la fuerza expedicionaria, cuyos componentes se habían disfrazado de turistas, embarcó en Hamburgo a bordo del Usaramo el 29 de Julio y llega a Cádiz el 6 de Agosto.


Con los aviones enviados por Hitler y otros entregados por el gobierno de Mussolini, Franco empieza a romper el bloqueo al que le somete la Armada Republicana. . Poco a poco se va haciendo el dueño del cielo y consigue alejar a los barcos con operaciones aire-mar en las que los Savoia italianos son de gran utilidad. Además, los Ju 52 y algunos Savoia se adaptan para el transporte de tropas pudiendo aumentar el ritmo de unos escasos 50 hombres por día a más de 200, esto le transportar ahora gran número de tropas cuyo apoyo a los sublevados de Granada y Córdoba es impagable.
Con esta inestimable ayuda Franco consigue dominar totalmente el Estrecho de Gibraltar el día 5 de Agosto cuando a las 16:45 parte de Ceuta en dirección a Algeciras, un convoy formado por seis buques que transportan 1600 hombres. El destructor republicano “Alcalá Galiano” intenta cortarles el paso, pero el “Dato”, apoyado por 19 aviones (la mayoría italianos y alemanes) lo bombardean y lo obligan a retirarse hacia Málaga. Esto permite que las tropas lleguen intactas a Algeciras. Al día siguiente el propio Franco se traslada a Sevilla.
Entre los meses de Agosto y Septiembre de 1936 pasarán a la Península todos los efectivos del Ejército de África gracias al dominio del aire conseguido con la ayuda alemana e italiana. Esto va a suponer la prolongación de un conflicto que, según la opinión de la mayor parte de analistas militares, hubiese terminado en la rendición de las tropas sublevadas
Legionarios y Regulares eran en ese momento las únicas tropas operativas al 100% en España. Frente a ellos tan solo los restos de un ejército desgarrado por el enfrentamiento entre sus miembros, apoyado por unas milicias entusiastas pero poco fogueadas y carentes de la disciplina militar necesaria.
Esta situación de clara superioridad permitirá a Franco convertir su marcha sobre Madrid en prácticamente un paseo militar, las milicias irán reculando ante el empuje de las entrenadas y bien pertrechadas tropas de África. Además va a permitir al general convertirse en jefe de la sublevación por el sistema típico sistema mafioso basado únicamente en el poder de la violencia. Sin embargo a este triunfal giro de los acontecimientos le iba a suceder una de las más terribles frustraciones, contra todo pronóstico Madrid resistió y Franco tuvo que esperar tres años para entrar en la capital.